Qué hacer si cancelan tu vuelo: siete pasos para retomar tu viaje sin perder tiempo ni dinero

Hay una sensación de angustia muy particular que los viajeros conocen demasiado bien: la que aparece cuando te enteras de que tu vuelo fue cancelado. Por frustrante que resulte, tienes más control del que imaginas sobre cómo se desarrollan las cosas. Las medidas que tomes inmediatamente después pueden determinar qué tan rápido reanudes tu viaje y cuánto podría terminar costándote el contratiempo, algo especialmente cierto durante la ajetreada temporada de fiestas de fin de año, cuando la demanda es alta y los asientos disponibles son limitados. Pero no se trata solo de reaccionar con rapidez: la estrategia es igual de importante. Estos son los siete pasos que recomiendan los expertos en viajes, desde conocer tus derechos hasta conseguir un nuevo asiento y minimizar los gastos inesperados.
Anticiparse y actuar desde la aplicación
Lo primero es prestar atención a las señales de advertencia, porque es posible adelantarse a una cancelación antes de que se anuncie oficialmente. Matt van Arnhem, piloto de aerolínea y fundador de DelayGuard, un servicio de predicción de retrasos impulsado por inteligencia artificial, explica a Yahoo Travel que los «retrasos progresivos», es decir, los aplazamientos repetidos, son la principal señal de alerta. Si la causa es un problema de mantenimiento, los ingenieros podrían esperar solucionarlo y descubrir después que es más complicado de lo previsto. También puede ocurrir que la tripulación espere un avión retrasado y termine agotando las horas de trabajo legalmente permitidas, sin que haya personal de reserva disponible.
Por eso, Van Arnhem aconseja utilizar la aplicación de la aerolínea o un servicio de seguimiento de vuelos para vigilar el avión que debe llegar para operar tu trayecto. Si tu salida está programada para la próxima hora y esa aeronave ni siquiera ha despegado del aeropuerto anterior, podría haber una cancelación o, como mínimo, retrasos importantes. Si la cancelación parece cada vez más probable, conviene buscar de manera proactiva vuelos alternativos y revisar las alertas de viaje de la aerolínea para saber si ofrece exenciones de cargos o condiciones especiales para hacer cambios. Quizá puedas pasarte a un vuelo más temprano y evitar el problema antes de que ocurra, aunque sin renunciar a tu asiento actual hasta confirmar el nuevo itinerario.
Una vez recibida la notificación de cancelación, los expertos coinciden en que lo primero es consultar la aplicación de la aerolínea. Es posible que ya te hayan reservado automáticamente un asiento en otro vuelo, y la aplicación suele ser la forma más rápida de averiguarlo. Incluso si no es así, a menudo puedes buscar alternativas y cambiar el itinerario por tu cuenta, sin esperar a un agente. Marshall Jones, de la agencia en línea y servicio de asistencia para vuelos Catchaflight, recomienda tomar una captura de pantalla del aviso de cancelación, ya que podrías necesitarla más adelante para una reclamación al seguro de viaje o para solicitar un reembolso. Jones sugiere además llamar al servicio de atención al cliente o hacer fila en el mostrador mientras buscas opciones en la aplicación, con dos números de vuelo a mano para poder pedir algo específico. «Una vez que uno de los canales confirme tu nuevo boleto, evita que los demás realicen cambios que entren en conflicto», añade.
Elegir bien el nuevo vuelo
Una reserva automática puede ser la solución más sencilla, pero antes de aceptarla vale la pena comparar todos los detalles: la hora de llegada, el aeropuerto de destino, las conexiones y la asignación de asientos. Jones recomienda preguntar si se trata de una reserva confirmada con boleto emitido o solo de una lista de espera, y comprobar después si siguen incluidos el equipaje, los asientos de pago, las solicitudes de asistencia y los vuelos posteriores o de regreso. Si el vuelo propuesto no te conviene, Van Arnhem advierte que conviene preguntar por otras opciones antes de renunciar a tu asiento, porque rechazar una alternativa es una apuesta arriesgada: podrías encontrar un itinerario mejor, pero también quedarte con uno menos conveniente. Conviene, además, verificar si la aerolínea fijó una fecha límite para aceptar o rechazar el cambio.
Si el siguiente vuelo disponible no te permite llegar a tiempo, puedes ampliar la búsqueda a otras aerolíneas, a vuelos con conexiones o a aeropuertos cercanos de salida y llegada. Eso sí, hay que tener en cuenta el transporte terrestre, pues un vuelo que aterriza antes puede hacerte perder varias horas si te deja lejos de tu alojamiento, señala Jones. Aman Thakran, fundador de la agencia británica BharatFare, explica que en ocasiones las aerolíneas pueden gestionar reservas en vuelos de compañías asociadas, así que si encuentras un asiento libre en otra aerolínea, lo mejor es compartir el número de vuelo con un agente y pedirle que lo reserve antes de comprar un boleto de reemplazo por tu cuenta.
Reembolsos, gastos y seguros
En cuanto a tus derechos, no importa si el vuelo se canceló por el clima, una avería o una circunstancia bajo control de la aerolínea: si decides no tomar el vuelo alternativo, por lo general tienes derecho a un reembolso según las normas del Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT), siempre que el vuelo tuviera como origen o destino ese país o fuera nacional. Aunque resulte tentador en un momento de pánico, no conviene aceptar automáticamente un vale de viaje, advierte Anton Radchenko, director ejecutivo de AirAdvisor, empresa de gestión de reclamaciones aéreas, porque las normas establecen que puedes recibir el dinero por tu método de pago original. Con todo, si no puedes posponer tu viaje, Jones aconseja no precipitarte a pedir el reembolso: este devuelve el valor del boleto no utilizado, que podría ser mucho menor que el precio de uno comprado a última hora. Si lo solicitas, la aerolínea debe emitirlo automáticamente en un plazo de siete días hábiles si pagaste con tarjeta de crédito, o de 20 días naturales si usaste otro método.
También conviene tener presentes los gastos adicionales. Muchas aerolíneas estadounidenses se han comprometido a ofrecer vales de comida, hotel gratuito cuando haya que pasar la noche y transporte terrestre de ida y vuelta al hotel cuando la cancelación se debe a situaciones bajo su control, como la falta de tripulación, ciertos problemas técnicos, inconvenientes con la limpieza de la cabina o con el abastecimiento de combustible. Estos compromisos, sin embargo, suelen no aplicarse cuando la causa es una condición meteorológica extrema o el cierre de un aeropuerto. Si te quedas varado durante la noche, Jones aconseja pedir asistencia antes de reservar un hotel por tu cuenta y aclarar qué ocurrirá con el equipaje facturado. Es fundamental guardar los recibos desglosados de comidas, alojamiento, transporte y otras compras derivadas de la cancelación, ya que podrías recuperar ese dinero a través de la aerolínea, del seguro de viaje o de la tarjeta de crédito, y normalmente se exige documentación que respalde la reclamación.
Por último, si cuentas con una póliza de seguro de viaje o pagaste el vuelo con una tarjeta que ofrece protección para viajeros, revisa si esos beneficios cubren gastos como alojamiento o comidas, recomienda Arhan Chhabra, presidente de la plataforma de recompensas de viajes Rove. El derecho a recibir el reembolso suele depender del motivo del contratiempo, de los límites de cobertura y de la duración del retraso, y es posible que necesites una confirmación por escrito de la aerolínea sobre la cancelación y su causa para presentar la reclamación.