Tribunal Ciudadano

Desabasto de medicamentos: 4.53 millones de recetas sin surtir en el IMSS

14 Oct 2026

El IMSS no surtió 4,527,281 recetas durante 2024, según datos que la institución entregó por solicitud de transparencia. Ese número convive con otro: en la mañanera del 31 de marzo de 2026, el IMSS y el ISSSTE reportaron cerca de 97% de abasto de medicamentos. Ese 3% que queda fuera de la cuenta oficial es el que se siente en el mostrador de cualquier clínica, cuando el paciente sale con la receta en la mano y sin la pastilla. La pregunta es dónde termina ese 3%, y por qué no se resuelve.

Para dimensionarlo: 4.5 millones de recetas en un año son unas 12 mil recetas cada día, una cada siete segundos. Es como pedir tacos en la esquina y escuchar que se acabó la tortilla, pero todos los días y en todas las sucursales. Otra estimación, del colectivo Cero Desabasto, calcula 7.5 millones de recetas no surtidas efectivamente en 2023 entre IMSS, ISSSTE, Pemex, Sedena y Semar. El propio colectivo advierte que su cifra tiene límites porque cada institución mide distinto.

¿A cuántas personas afecta? Ninguna institución publica ese conteo. Lo que sí existe es el tamaño de la población que depende de la red pública: según el INEGI, 44.5 millones de personas, 34.2% del país, tenían carencia por acceso a servicios de salud en 2024, frente a 20.1 millones en 2018. Además, 62.7 millones no tenían seguridad social. Una receta no equivale a una persona, porque un paciente crónico puede acumular varias recetas negadas en el año, pero ese cruce de cifras muestra quién está en la fila.

Entonces, ¿qué lo provoca? No es la falta de presupuesto. El Estado ha cambiado seis veces de modelo de compra en un solo sexenio: centralización en Hacienda, Insabi, la oficina de la ONU para servicios de proyectos, Birmex desde 2023, una compra bienal anulada y un esquema nuevo en 2026. Cada cambio reinicia licitaciones, y en cada una una parte de las claves quedó desierta: entre 31% y 60% de los medicamentos en los ciclos de 2023 a 2026, según cifras de la propia Secretaría de Salud y Birmex.

Uno de esos tropiezos tuvo nombre y apellido administrativo. El subsecretario Eduardo Clark detectó en marzo de 2025 adjudicaciones de 175 claves a proveedores que no ofrecieron el mejor precio, con un sobreprecio cercano a 13 mil millones de pesos. La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno anuló la licitación en abril de 2025 y separó a directivos de Birmex. Sin embargo, la Fiscalía General de la República respondió por transparencia que no tenía investigaciones penales sobre el caso. En octubre de 2026 la misma Secretaría reportó un posible daño de 419.5 millones de pesos en Birmex por compras sin respaldo documental.

Birmex también tiene problemas de operación. La Auditoría Superior de la Federación determinó 1,044.9 millones de pesos por aclarar y señaló la falta de un sistema automatizado de inventarios. En el primer semestre de 2026 hubo que redistribuir casi 168 millones de piezas entre almacenes del IMSS, el ISSSTE e IMSS-Bienestar, porque sobraba en unos y faltaba en otros. La Megafarmacia del Bienestar abrió con 2,465,975 piezas, 0.9% de su capacidad de 286 millones. Mientras tanto, en almacenes del IMSS se registraron 18.8 millones de piezas caducadas o abandonadas, con un valor de 1,114.8 millones de pesos, según información obtenida por transparencia.

El dinero también circula en la otra dirección. El gobierno reconoce pagos conciliados con la industria farmacéutica por 110.8 mil millones de pesos al 30 de junio de 2026. Ojo: esa cifra no es necesariamente la deuda vigente. Las estimaciones de la industria y del gobierno sobre el saldo pendiente van de unos 5 mil a unos 14 mil millones de pesos, según la fuente. Un proveedor que no cobra tampoco surte, y el atraso en pagos aparece en las recetas que nadie ve.

¿Hay algo que funcione? Sí, y el gobierno lo presenta como su mejor carta. La compra 2027-2028 se adjudicó con más de tres meses de anticipación: 82% de las claves de medicamentos, 626 de 766, por 84,353 millones de pesos sin IVA. La Cofepris, por su parte, abrió una vía regulatoria abreviada que permite resolver registros en 45 días hábiles cuando otra agencia de referencia ya aprobó el medicamento. La propia Cofepris afirma que bajó su tiempo promedio de respuesta de 100 a 24 días, una cifra que todavía no tiene evaluación independiente.

Pero la compra tiene un hueco de 139 claves de medicamentos sin proveedor, alrededor de 15%. La Secretaría de Salud afirma que habrá dos licitaciones adicionales antes de que termine 2026, y las entregas empiezan en enero de 2027. Algunos proveedores ya preparan inconformidades contra el fallo. Mientras tanto, el proyecto de Presupuesto de Egresos 2027 propone 164,245 millones de pesos para medicamentos, material médico y suministros de laboratorio, 4.6% más que en 2026. Sin embargo, el IMSS aparece con un recorte de 5.9%, o 7,373 millones de pesos. ¿Ese dinero alcanza si el 1 de enero arranca el Servicio Universal de Salud y la demanda crece?

Para la mayoría de los lectores, el escenario más probable es una mejora gradual frente a 2025 y 2026, con faltantes concentrados en IMSS-Bienestar, los hospitales militares, la atención oncológica y las claves que quedaron desiertas. Un escenario pesimista incluye retrasos en el primer trimestre por la transición de contratos y por inconformidades. El escenario optimista depende de que el presupuesto se apruebe sin recortes y de que los proveedores entreguen a tiempo.

Entonces, ¿qué puedes hacer? Si tu receta no se surte completa, pide el folio y regístralo en la plataforma Receta Completa, que el IMSS habilitó para reportar recetas no surtidas. Pide también el apoyo de los módulos de trato digno de tu clínica. Ese registro es la única forma de que el faltante quede en un expediente oficial. Y si quieres medir lo que pasa en tu colonia, pide a tu centro de salud el desglose de recetas completas, parciales y negadas. El porcentaje de abasto de almacén no mide lo mismo que la receta que llega a tus manos.

Hay una cifra que resume el problema: 4.5 millones de recetas que el sistema no entregó en un año. Y hay una pregunta que puedes hacerle a alguien de tu familia o a tu vecino hoy mismo: ¿te surtieron completa tu última receta?

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